Temario

2.6 Combustibles fósiles

Constituyen actualmente la principal fuente para producir movimiento u otras fuentes de energía. Se han convertido en sinónimo de la vida industrial moderna por sus múltiples aplicaciones en una enorme variedad de productos y servicios que utilizan las personas en su vida común. Plantas y animales prehistóricos poblaron el planeta hace cientos de millones de años, en medio de un clima más cálido que el actual y acompañados de organismos oceánicos. Tras la muerte de todos aquellos seres prehistóricos, sus cuerpos se descompusieron, pero quedaron enterrados bajo capas de lodo, arena y roca. Con el paso del tiempo, la exposición al calor y la presión en la corteza terrestre coadyuvaron a la formación de lo que ahora conocemos como un combustible fósil.

Existen tres tipos principales de combustibles fósiles: carbón, petróleo y gas natural.

Carbón. Mayormente, las plantas terrestres forman el carbón, el primer combustible fósil que se usó. Es un recurso abundante en el planeta y está compuesto en su mayor parte por carbono. Se obtiene por medio de la minería de superficie o de profundidad. Tiene varias ventajas, incluyendo la posibilidad de modificarlo; por ejemplo, puede licuarse para producir aceite crudo sintético, o ser gasificado para formar un combustible parecido al gas natural.

Petróleo. Está compuesto por una mezcla de hidrocarburos, oxígeno, nitrógeno y una pequeña cantidad de azufre. Se trata de un combustible líquido que incluye a todos los combustibles fósiles de hidrocarburos líquidos y puede referirse al crudo o a los productos derivados hechos del petróleo crudo refinado. Se recupera por medio de la perforación de pozos a través de barreras de roca no porosas, que retienen el petróleo.

Gas natural. Es una mezcla incolora de gases de hidrocarburos compuesta principalmente de metano; fue el último combustible fósil que es una importante fuente de energía. Es necesario perforar las reservas subterráneas para adquirirlo, y después de ello, se almacena en grandes cavernas para usarlo cuando es necesario.

Los combustibles fósiles son fuente de energía básica en el sector industrial. Tienen aplicaciones en la industria del transporte porque proveen energía a los autos, aviones y barcos para moverse, en la industria energética debido a su uso como recurso que genera electricidad y hasta en la industria cosmética, porque muchísimos productos como cremas, jabones, perfumes y otros cosméticos contienen algún derivado de combustibles fósiles. El petróleo puede convertirse en fertilizantes, en ropa, en cepillos de dientes y en gasolina.

Son también útiles en empresas y hogares para calentarse y cocinar. El carbón, ese recurso al alcance de casi cualquier persona, se utiliza como fuente de energía para la calefacción de los hogares y para preparar comida.

Ventajas de los combustibles fósiles

El hecho de que su uso sea extendido, entraña una serie de ventajas importantes para continuar con la extracción y aplicación de los combustibles fósiles. La primera, y quizá más importante, reside en la aún abundancia y accesibilidad de las reservas, por lo que las plantas de energía eléctrica pueden proveer una gran cantidad de electricidad para todo el mundo. También proporcionan bastante energía a un costo relativamente bajo y su transporte es básicamente poco complicado.

Desventajas de los combustibles fósiles

Cuando se queman, los combustibles fósiles liberan a la atmósfera altos niveles de dióxido de carbono, que es uno de los principales factores que conducen a la contaminación del aire y al cambio climático. Uno de los recursos más problemáticos es el carbón, pues la liberación de los contaminantes por causa de su quema caen a la Tierra en forma de precipitación; esto es lo que se conoce como lluvia ácida.

Por otra parte, preocupa su condición no renovable pues, aunque se renuevan en forma natural, es por medio de un proceso que tarda millones de años y no puede ser reemplazado para uso de las generaciones más próximas.

2.7 Combustibles nucleares

(http://www.bioenciclopedia.com/combustibles-nucleares)

Los combustibles nucleares son materiales que pueden ser “quemados” por fisión o fusión nuclear para producir energía. La energía nuclear es aquélla que se libera mediante la división de los núcleos atómicos o forzando los núcleos de los átomos. La fisión consiste en un proceso de desintegración radioactiva en el cual el núcleo de una partícula se divide en núcleos más ligeros, lo que produce neutrones y fotones libres y libera muchísima energía. La fusión es una reacción nuclear en la que dos o más núcleos atómicos chocan a rápidas velocidades y se unen, formando un nuevo tipo de núcleo atómico. Los principales combustibles nucleares son el uranio y el plutonio, que son metales radioactivos. No se queman para liberar energía, sino que las reacciones de fisión y fusión nuclear en los combustibles liberan energía térmica.

Actualmente, la energía nuclear provee el 10 por ciento de la electricidad en todo el mundo necesaria para los sectores industriales, económicos y para el ámbito doméstico. La medicina usa la energía nuclear en el diagnóstico y tratamiento de algunas patologías, mediante el uso de la radiación; por ejemplo, del cáncer.

Ventajas de los combustibles nucleares

Este tipo de combustible no produce dióxido de carbono ni dióxido de azufre, y esta afirmación es la principal ventaja de su uso. En adición, una planta nuclear generadora de electricidad requiere menos espacio que otras centrales y es la única industria energética que adquiere toda la responsabilidad sobre sus desechos. La última ventaja es bastante razonable si se toma en cuenta el enorme poder de la energía nuclear.

Desventajas de los combustibles nucleares

En caso de accidentes, pueden liberarse grandes cantidades de material radioactivo peligroso para la salud de los seres vivos. Desde esta perspectiva, el almacenamiento de los combustibles y de los materiales radioactivos debe ser muy cuidadoso. Dos ejemplos de accidentes ocurridos en plantas con fuertes daños humanos son los desastres de Chernóbyl (Ukrania) en 1986 y de Fukushima (Japón) en 2011.

Vean en Wikipedia en.wikipedia.org/wiki/Chernobyl_disaster y en YouTube el video www.youtube.com/watch?v=vbBk0Y6cQZQ. El que ocurrió en Japón fue causado por un terremoto de magnitud 8.9, el 11 de marzo del 2011; el de Chernóbyl, que constituye uno de los mayores desastres medioambientales de la historia, arrojó materiales radiactivos y/o tóxicos que se estima fue unas 500 veces mayor que el liberado por la bomba atómica arrojada en Hiroshima en 1945, causó directamente la muerte de 31 personas y forzó al gobierno a la evacuación repentina de 116,000 personas. Una desventaja no menos importante, es que son recursos no renovables, es decir, su permanencia y disponibilidad corren peligro si son sobreexplotados.

Futuro de los combustibles nucleares

El futuro de los combustibles nucleares al parecer está en “veremos”. Sus potenciales riesgos y su no renovabilidad conforman razones para no creer en su uso a gran escala. Por ejemplo, la revista Forbes mencionó en 2013 que los reactores no son fuente viable de nuevo poder y su factibilidad es escasa en vista de los altos costos que implican, la oposición política y popular y la incertidumbre sobre su regulación. Desde 2007, la generación anual de la energía nuclear se ha reducido ligeramente y en 2008 no hubo una sola planta de energía nuclear que se haya conectado a la red eléctrica. Al parecer, la tendencia gira sobre la disminución del uso de los combustibles nucleares.

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